Un cliente que ya tiene tarjeta y no vuelve es más barato de recuperar que uno nuevo. Los recordatorios de retención salen cuando el programa detecta inactividad o un premio a punto de cumplirse.
Cuándo se disparan
- Días sin visita desde el último sello o canje.
- Un sello o un umbral de puntos que ya casi se completa.
- Un premio que el cliente todavía no ha pasado a recoger.
El tono importa: un recordatorio debe sentirse como un favor, no como un cobro. “Te falta un sello para el café gratis” funciona mejor que “hace 20 días que no vienes”.